Exterior · Terraza
Una terraza pequeña pensada para la última hora de sol
Para tomar café hacen falta piezas distintas de las que pide una cena larga. Empieza por ese uso concreto. Una terraza pequeña resulta más agradable cuando puedes salir, sentarte y volver a entrar sin reorganizarla.

Traza el recorrido de la puerta
Dibuja en el suelo el giro de la puerta y marca dónde apoyas los pies al salir. Coloca dos sillas que ya tengas en las posiciones que imaginas. Haz una prueba con una bandeja en las manos.
Elige un apoyo que puedas alcanzar
Para un libro y dos vasos suele bastar una superficie auxiliar. Si prefieres una mesa baja de presencia escultórica como Macarella, dibuja antes su contorno y observa cuánto paso queda con los asientos ocupados.
Cuenta también el invierno
Comprueba que el vendedor identifica la pieza para exterior. Lee las instrucciones del acabado concreto y decide dónde secarás y guardarás cojines. Si la terraza está junto al mar, pregunta por el mantenimiento indicado para la exposición que tendrá.